Pepe Cañadulce, el hombre de acero inolvidable

Portada del libro de José Javier Santana

La pequeña historia que se cuenta fue la gran historia de un héroe que pasó entre humanos y no supieron verlo como tal, salvo un pequeño llamado Joselito; un niño diabético capaz de traspasar las barreras de lo aparente y de ver, en los ojos de débil, una perfecta razón para existir. El hombre de acero inolvidable, en este cuento, lleva su propio nombre. Pero todo pueblo ha conocido uno, a mi pueblo y a mi nos tocó conocer al bueno e intrépido de “Cañadulce”. Fue un personaje de pueblo en los años 60/70. Conocido popularmente en la isla de Gran Canaria por su peculiar forma de pregonar las fiestas. Una persona muy real, muy sentido por los niños de aquella época. A día de hoy padres o abuelos.

Editorial: Gunis