El chismógrafo

Portada del libro «El chismógrafo» de Antonio Becerra Bolaños e Israel Campos

La Ilustración fue una época luminosa, de raciocinio y progreso, y por eso también se la conoce como el Siglo de las Luces. Pero donde hay luz, hay sombras y donde hay exposición hay cuchicheos, y en Canarias no fue menos.

Antonio Becerra Bolaños e Israel Campos Méndez, doctos profesores universitarios, nos traen, a través de los pliegues de la crónica oficial, chismes sustanciosos sobre los personajes e instituciones más relevantes de la época en las islas, sus influencias y relaciones con la península, el resto de Europa e incluso América. Los juegos galantes, las pelucas y el talco, mucho talco, nos acompañarán en este viaje por aquel siglo luminoso, pero polarizado: las luchas por la abolición de la Inquisición, las polémicas entre intelectuales, las disputas en torno a la catedral, las peleas por la universidad… Gordillo y Key; Hermosilla y Eduardo; Clavijo y Fajardo, Goethe y Beaumarchais. Marqueses dando mal ejemplo y poetisas polemizando en décimas. Canarios en la corte, y Bencomo confesando al rey. Fue el siglo XVIII (y principios del XIX) una época de tensiones que dejó ríos de tinta, un río revuelto del que dos pescadores sagaces, como Antonio Becerra e Israel Campos, han sabido extraer este magnífico Chismógrafo – y no les sucedió lo que a Branciforte (aunque de eso ya se enterarán dentro)-.

Editorial: La Tramoyista Editorial